LA TERAPIA SACROCRANEAL CON DIAPASONES
La Terapia Sacrocraneal se basa en el principio de la existencia de una pulsación rítmica sutil que emerge en los tejidos y fluidos desde el núcleo del cuerpo (encéfalo, médula espinal, líquido cefalorraquídeo, meninges, huesos craneales, pelvis y sacro) y que se denomina Pulso Sacro Craneal.
Este pulso puede ser percibido en cualquier parte del cuerpo como un sutil movimiento respiratorio.
La potencia y calidad con que este pulso emerge y se transmite a todo el organismo determina el estado de salud y vitalidad del organismo.
Los tejidos del cuerpo se contren debido a problemas emocionales, golpes físicos, tensiones posturales y cualquier otro tipo de tensión o de factores de estrés. Si esta contracción ha sido intensa o perdura en el tiempo acaba enquistandose en el cuerpo, limitando su buen funcionamiento. La terapia sacro craneal trata de liberar dichos bloqueos de una manera no invasiva y sin imponer nada sobre el cuerpo, cooperando en todo momento con la sabiduría innata del propio organismo de la persona, que es el verdadero sanador.
El terapeuta escucha este ritmo respiratorio primario para detectar donde aparecen patrones de congestión y resistencia. A través de esta escucha profunda, se ayuda a disolver estas resistencias en tejidos, huesos y fluidos, generando una revitalización del sistema orgánico en su totalidad.
Cuando se liberan las tensiones, se libera también la energía que antes se utilizaba para mantener la contracción, lo que implica una relajación y un aumento del nivel de energía a disposición del organismo.
¿Cómo funciona la Terapia Sacrocraneal?
A través de un suave contacto se perciben las pulsaciones del sistema CraneoSacro. Este sistema está constituido por los fluidos cerebrales y medulares, así como por todas las membranas que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal y que se encuentran en el interior del cráneo (de ahí “cráneo”) y en el canal vertebral hasta el coxis y el sacro (de ahí “sacro”).
Este impulso se trasmite a todo el cuerpo a través del Sistema Fascial, constituido por Tejido conectivo.
Como cada órgano, cada músculo, cada vaso etc, esta envuelto por esta Fascia, una restricción en la misma puede alterar la estructura del cuerpo y afectar su función. El trabajo terapéutico consiste en ayudar a la persona a re-establecer el flujo normal de movimiento mediante la atenuación o desaparición de esas resistencias.
El sistema cráneo Sacro tiene la función vital de mantener el medio ambiente en el que funciona el sistema nervioso central.
La tensión dentro del sistema de membranas que rodea al cerebro, puede restringir el flujo de la sangre o la circulación libre del líquido cefalorraquídeo.
La movilidad de los huesos craneales y del sacro entre la pelvis, son de gran importancia en relación al flujo libre del líquido cefalorraquídeo, el cual se mueve de una manera rítmica hacia arriba y hacia abajo de la espina dorsal. Cualquier restricción de este movimiento fluido, libre, tiene un efecto debilitante en el cuerpo.
Puesto que las membranas cerebrales y las medulares están relacionadas con el cráneo y el sacro, el doctor Upledger utilizó los diferentes huesos craneales y el sacro como puntos de aplicación de sus técnicas de tratamiento.

Historia de la Terapia Sacrocraneal
En 1900, a un estudiante de osteopatía de Kirksville, Misouri, Dr. William G. Sutherland se le ocurrió pensar que por el diseño que presentaban los huesos del cráneo podrían proporcionar la oportunidad de movimientos entre ellos. Se dedicó más de 20 años al estudio de la movilidad del cráneo en los adultos. Realizó experimentos en su persona, usando un casco diseñado para ejercer presiones controladas y sostenidas en diferentes partes del cráneo para reproducir distintas sintomatologías. Publicó su primer artículo con sus observaciones en 1930, con un seudónimo en el Minnesota Osteopathic Journal.
Basado en sus experimentos desarrolló un sistema para examinar y tratar a los huesos del cráneo. Con algún éxito, el Dr. Sutherland organizó un pequeño grupo que investigó el trabajo craneal junto con él.
Esta especialidad fue conocida como Osteopatía Craneal. Debido a que se conocía muy poco su funcionamiento y porque los resultados con los pacientes a veces parecía ser milagroso, el método del Dr. Sutherland adquirió una comprensible reputación esotérica.
En 1970, mientras ayudaba en una cirugía de cuello a un paciente el Dr. Upledger es testigo del movimiento rítmico de la médula durante una intervención quirúrgica.
La "duramadre" es la hoja más externa de las meninges y vio cómo se movía rítmicamente de adentro hacia afuera alrededor de 10 ciclos por minuto. El Dr. Upledger llegó a la conclusión de que la presión dentro del saco membranoso dural fluctuaba rítmicamente.
Dos años después, el Dr. Upledger asiste a un curso de Osteopatía Craneal desarrollado por el Dr. William Sutherland. El curso se enfocaba en los huesos del cráneo, los cuales continuan siendo móviles durante todo la vida de la persona.
Con esta nueva información y lo que había observado dos años atrás, el Dr. Upledger creó la teoría del funcionamiento de un sistema semi-hidráulico dentro del sistema CraneoSacral (compuesto por el encéfalo, médula espinal, liquido cefalorraquídeo, meninges, huesos craneales, pelvis y sacro).
En 1975 se unió al colegio de Osteopatía de la Universidad Estatal de Michigan como investigador clínico y profesor de Biomecánica. Allí condujo a un grupo de estudiosos de anatomía, psicólogos, biofísicos y bioingenieros y comenzaron a asentar las primeras bases científicas del sistema craneosacral.
El equipo pudo explicar en términos científicos y prácticos la función del sistema craneosacro. Luego demostró cómo se podía realizar la evaluación del sistema y tratar diferentes trastornos cerebrales y medulares como también otros innumerables problemas de salud que antes no tenían explicación.
Por primera vez se pudo explicar el funcionamiento del sistema CraneoSacral, y demostrar como una terapia de contacto tan sutil podría ser utilizada para evaluar y tratar disfunciones en el cerebro y médula espinal.
BENEFICIOS
La terapia sacrocraneal muy suave, no invasiva y segura por lo que resulta apropiada para personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como durante el embarazo y posparto, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad tanto física como emocional.
Al tratarse de una terapia que trata todo el cuerpo, puede ayudar a las personas con casi cualquier condición, incrementando su vitalidad y permitiendo utilizar sus propios recursos de autocuración.
¿Qué dolencias pueden ser tratadas?
Las enfermedades crónicas responden bien a la terapia, especialmente si están relacionadas con estrés, pues el tratamiento puede ser extremadamente relajante.
Son muchas las condiciones que pueden ser tratadas como por ejemplo, problemas que se presentan como resultado de la compresión del cráneo tras el nacimiento de un bebé que puede desembocar en el futuro en dislexia o hiperactividad en el niño.
¿Cómo es una sesión?
La sesión dura 60 minutos, con la persona vestida. Usando un contacto suave para sentir el pulso sacrocraneal, se lleva más consciencia a las zonas bloqueadas, las cuales pueden estar en cualquier lugar del cuerpo, y con técnicas suaves, las tensiones y las restricciones que contribuyen al malestar o a otros síntomas, se liberan.
El uso de Diapasones : para hacer un trabajo profundo uso las manos y el sonido, trabajando con diapasones para activar y potenciar el movimiento del líquido cefalorraquídeo a través de la columna vertebral, así como para desbloquear más fácilmente las zonas que se sienten especialmente tensas.
Bibliografía
● Introducción a la terapia craneosacral. Gert Groot Landeweer. Ed. Obelisco
● Terapia CraneoSacra. Dr. Upledger
● Terapia CraneoSacra II: Más allá de la dura, y Más allá de la liberación Sómato-Emocional. Dr. Upledger
● “Su médico interno y Ud.”. Dr. Upledger.
Sesión de Sacrocraneal con diapasones : 45
Duración 60 minutos.
Lugar : Centro Hegoa. Avda. Ferrocarril 10, dpto. 3 Bilbao
Cita previa en el Tel : 679 790 604
|